Memoria del Encuentro
Hispanoamericano del Milenio
de Video Documental Independiente:
Contra
el Silencio Todas las
Voces
LOS
CONVERSATORIOS.
PLÁTICAS
CON VIDEOASTAS
Lunes 26, Martes 27 de Junio del 2000
Centro Cultural San Angel
Ciudad de México
Uno
de los objetivos del Encuentro Hispanoamericano del Milenio de Video
Documental Independiente, fue organizar reuniones en las que los participantes
pudieran intercambiar las diversas experiencias del quehacer de los
documentalistas. Las conversaciones se llevaron a cabo en el Centro
Cultural San Angel, los días 26 y 27 de junio. La dinámica
consistió en la presentación del tema que hicieron varios
participantes y en los comentarios posteriores de los asistentes.
LUNES
26 DE JUNIO DEL 2000
José
Antonio Jiménez. Cuba (Fragmento)
En
el año 1988, como respuesta de los creadores audiovisuales cubanos
al llamado de lo que entonces se gestaba como Movimiento Latinoamericano
de Video, se organiza la Primera Muestra de Videos Cubanos'88 que tiene
lugar en la Sala de Video de 23 y M. Paralelamente se produjo un primer
encuentro autoconvocado de realizadores de video, en la sala Rubén
Martínez Villena de la UNEAC. Fue en ese año que un grupo
de apenas veinte realizadores acordaron realizar anualmente un encuentro
donde se mostraran las producciones y se encaminara un proceso de debate
e intercambio acerca del lenguaje y evolución tecnológica
del video. Nacía el Movimiento Nacional de Video de Cuba,
que en la actualidad es una asociación de carácter cultural
sin fines de lucro y con personalidad jurídica propia, asentada
en el registro de Asociaciones del Ministerio de Justicia y cuyo Órgano
de Relación es el Instituto Cubano de Radio y Televisión
(ICRT).
Desde
el año 1988 hasta la fecha nunca se han dejado de celebrar los
Encuentros Nacionales de Video. Como toda lógica del desarrollo,
estos fueron evolucionando. Se introdujo el carácter competitivo
y desde el año 1993 se estableció el PREMIO VITRAL DE
VIDEO para las diferentes categorías de concurso. Al cabo de
trece años, es sin lugar a dudas, un importante espacio para
el desarrollo del video en nuestro país.
Actualmente
se concursa en las categorías Documental, ficción, Video
Clip, Publicitario, Mensaje No Comercial y Didácticos, y se premian
adicionalmente la mejor Fotografía, la mejor Edición,
la mejor Banda Sonora y la mejor Experimentación. Los Encuentros
sirven para debatir y reflexionar acerca del futuro del video en Cuba.
La perspectiva es optimista.
En
el mundo de hoy la imagen juega un papel trascendental. Las nuevas tecnologías
de las comunicaciones cada vez se amplían más y son el
soporte de las gestiones económicas a nivel mundial. La red INTERNET
como un caudaloso río informático donde navegan incalculables
informaciones de toda naturaleza, pone en circulación millones
de imágenes a diario. Unas para bien y otras para mal.
En
Cuba es cada vez más creciente la utilización de estas
redes para transmitir mensajes al mundo. Y el video se instaura como
soporte sine qua non, para lograr la eficacia de nuestros mensajes.
Se observó la alta demanda que hoy por hoy tiene el video para
el sistema educativo. Ya el cine está pasando aceleradamente
al formato de video digital. El empleo del video en las multimedia es
cada vez mayor.
Cada
día se crean nuevas salas de video para la comunidad. No se concibe
un informe, una presentación científica, una noticia,
la docencia, sin la imagen. La estrategia de librar una campaña
de formación cultural a nivel de la comunidad, se apoyará
entre otros medios en la difusión de videos que permitan complementar
los sistemas formales de la educación del país.
La
publicidad y los mensajes de bien público son requerimientos
de la nueva dinámica social en que vivimos. En este enfrentamiento
de ideas, es necesario formar un ciudadano culto capaz de desarrollar
una lectura crítica de los mensajes audiovisuales. También
es imprescindible ampliar los contactos entre los videoastas del país.
Hacer coherente el incremento de encuentros y festivales de video que
se organizan sin la debida coordinación.
Se
debe defender el lenguaje y las funciones propias del video y no confundirlo
con otros lenguajes como lo es el de la televisión, sujeta a
otras especificidades. El videasta debe tener una formación cultural
y política sólida, y debe ser un movilizador de la conciencia
para perfeccionar la sociedad. Hay que hacer una mayor promoción
al video nacional; despertar más interés hacia el video
como medio alternativo cultural; aprovechar más los espacios
de la televisión para difundir estos materiales y reflejar más
la realidad del país y preservar la memoria de los tiempos que
corren.
Andrés
Romero. Colombia (Fragmento)
Somos
irremediablemente un país en guerra. Somos un país que
ha conocido la existencia de sus pequeños pueblos no por la clase
de geografía escolar donde se enuncian los pueblitos de nuestro
territorio, sino por las cobardes incursiones armadas que a su paso
dejan muertos, lágrimas, desorden emocional y tanta tristeza
que nos ahoga y nos hunde en un abismo perverso. Así hemos conocido
la existencia de Belén de Umbria, Simiti, Cantagallo, la mejor
esquina: por masacres sangrientas, arrasadoras y pérfidas que
dejan su «rastro de sangre en la arena», que son seguidos con sevicia
por los mercaderes de la noticia rápida y sin fondo alguno. Pero
en este país en guerra, destruido por los cuatro costados, desmoralizado
a saber no más, estamos viviendo algunos documentalistas independientes
un drama aún mayor, la parte que corresponde a la documentación
de nuestra tragedia, la de la memoria visual que se pierde de tener
un análisis a profundidad.
La
situación de guerra ha infectado también a nuestros movimientos
de documentalistas independientes, dado que la situación social
lleva a un nulo manejo de la reflexión de sus problemas en términos
audiovisuales. Las pocas opciones que existían en los canales
públicos se han ido apagando, después de ser un interesante
experimento que estaba afianzándose como un semen vigoroso, luchando
contra la mediocridad de la televisión comercial que cada vez
más quiere tapar al país con chistes y telenovelas que
de realidad social no tiene ni las calles (ya que todo se resuelve con
pintar las paredes del estudio).
La
Franja del Ministerio de Cultura de Colombia tuvo un entierro de quinta
categoría, en ella se había reflejado el trabajo de documentalistas
que querían retratar los vicios, los amores, los dolores de una
sociedad flagelada por una violencia demencial... en este espacio trabajábamos
un sinnúmero de realizadores preocupados no solo por la realidad,
sino por crear un trabajo personal visual que este espacio brindaba
con creces y con toda la libertad del mundo, allí teníamos
un pequeño corazón como refugio que latía al ritmo
de las verdades del país con total apoyo de quienes lo manejaban...hasta
que en un azar negro, en una vuelta equivocada de la vida la producción
se paró... esgrimía el poder la falta de dinero sin tener
en cuenta su falta de responsabilidad ante la historia audiovisual.
Los fondos se habían acabado y todo quedaba desierto, nuestras
ganas de seguir retratando el país estaban abaleadas por la irracionalidad,
pero como el ave fénix algunos no renunciamos, queremos seguir
filmando así lloremos, queremos seguir con la cámara prendida
a las camisas ensangrentadas, a las voces sin voz, a las minorías...
seguimos detrás de esta película de horror que se llama
Colombia, de este derrumbe de país contribuyendo desde nuestras
cámaras a rescatar lo mejor de nuestra tierra, su gente, sus
realidades, sus pequeños mundos gigantes en sensibilidad. Seguiremos,
aunque nos quieran detener, filmando el cielo, su gente, sus sueños,
sus desgracias y sus eternos amores que a veces en una calle se mojan
o dejan de hacerlo.
Naghim
Vásquez y Lily Suárez. Cuba
El
Centro Memorial Dr. Martin Luther King, Jr., es una organización
macroecuménica de inspiración cristiana cuyo objetivo
fundamental es acompañar solidaria y proféticamente al
pueblo cubano y a sus iglesias, a partir de la reflexión y la
formación socioteológicas, la educación popular,
el servicio integral a la comunidad y la promoción de la solidaridad
internacional. Legalmente se define como una asociación autónoma
sin fines de lucro, que posee patrimonio propio y es sujeto de derechos
y obligaciones al amparo de la legislación cubana vigente.
Su
Área de Comunicación Popular sirve a la investigación
del Centro por medio de la comunicación en los espacios barrial,
nacional, eclesiásticos y de la solidaridad y cooperación
internacional, entre otros. Emite notas informativas, edita boletines,
la revista de pensamiento socioteológico Caminos, libros
y el anuario del Centro. Actualmente cuenta con el equipamiento profesional
completo para la grabación y postproducción de materiales
en video.
Con
la adquisición del equipamiento profesional de video, intentamos
además de la consecución de los objetivos que más
adelante se describen, proponer la realización de materiales
audiovisuales partiendo de la propia filosofía participativa
que como Centro se intenta empapar a nuestra labor. Se trata de que
nuestra apuesta requiera no solo de convertirnos en productores cuya
meta final sea elaborar y difundir productos o mensajes de autor, sino
más bien de comunicadores que si bien saben crear, buscan gestar
relaciones entre emisores y receptores, entre medios (instituciones)
y públicos, entendiendo esas relaciones como diálogo entre
propuestas y gustos, propuestas y necesidades, pero también confrontación,
negociación. Para eso se necesita entrar en contacto directo
y continuo con los receptores. No pretendemos que se entienda la comunicación
como difusión, necesitamos girar el perfil del productor preocupado
por la calidad de los productos en sí, al de comunicador que
busca la calidad de los diálogos establecidos. Busca, entonces,
relacionarse con los públicos no para decirles verdades sino
para compartir las de ambos, revisándolas, conociendo otras.
Es el sentido de comunicación como proceso educativo y participativo.
Pretendemos,
como primer objetivo, promover la labor del CMLK y temas de interés
para la institución y divulgar los resultados del quehacer del
Centro, de sus reflexiones y de otras afines a sus objetivos.
Líneas
de acción
1.
Temas generales del CMLK
2. Temas de las Areas
Lo
que se pretende con estas dos líneas de acción es el dividir
los proyectos que asumiremos como Centro, de los que partan de contenidos
específicos de las Áreas, con presupuesto de ellas. Ambos
no son excluyentes, pueden tener puntos de encuentro. Pero la diferenciación
estaría definida por el alcance del tema a tratar más
allá de un proyecto o actividad específica de un área.
Otro
objetivo es producir materiales audiovisuales que reflejen procesos,
acontecimientos y realidades que ocurren en espacios comunitarios, no
gubernamentales, eclesiales, y otros de la sociedad cubana con el cual,
se pretende participar en la realización y difusión de
materiales audiovisuales que ilustren, promuevan, reflexionen sobre
los hechos que están ocurriendo en diferentes ámbitos
de la sociedad cubana actual, que apuntan a propósitos afines
a los de nuestra institución y, que de alguna forma, contribuyan
a la labor profética y de acompañamiento al pueblo que
se plantea en nuestra misión.
Estos
materiales también pudieran servir de puente entre procesos similares
que estén ocurriendo en el país y otros que se estén
gestando y que de otra manera quizás no tendrían puntos
de contacto.
Aquí
se pretendería realizar una labor de intercambio y coproducción
con instituciones u organizaciones como vía también para
introducir una propuesta diferente (entiéndase nuestra propuesta
de realización participativa), de realizar y producir materiales
audiovisuales que no solo sean instrumentos de divulgación o
ilustración sino también que contribuyan a una reflexión
desde su punto de partida hacia la sociedad.
Este
objetivo persigue prestar servicios de filmación y edición
como vía de autosostenimiento, mediante el alquiler de los equipos
de filmación y edición, lograr crear un fondo monetario
que pueda ser utilizado para el autosostenimiento de la institución
o de alguno de sus proyectos o programas.
Se
requiere, por tanto, una labor publicitaria que conlleve a la búsqueda
de clientes.
Alejandro
Ramírez. Cuba
CENTRO NACIONAL DE LA CULTURA COMUNITARIA.
El
Centro Nacional de la Cultura Comunitaria es una institución
adscrita al Ministerio de Cultura de Cuba, que promueve las diversas
experiencias de la Cultura Popular en las comunidades mediante el Sistema
Nacional de Casas de Cultura.
El
Sistema Nacional de Casas de Cultura es el conjunto integrado por
los Centros Provinciales de Cultura Comunitaria que radican en las 14
provincias del país y en el Municipio Especial Isla de la Juventud,
y las 310 casas de cultura de los municipios. Este conjunto tiene como
objetivos principales:
-
La estimulación de la participación de la comunidad en
el desarrollo sociocultural.
- Contribuir al desarrollo de procesos de creación y apreciación
del arte y la literatura en la población.
- Promover la cultura popular, respetando la diversidad local y rescatando
las tradiciones autóctonas de cada región.
El Centro cuenta con varias áreas de trabajo:
-
El trabajo sociocultural comunitario.
- Creación y apreciación artística y literaria.
- Educación por el arte de niños y adolescentes.
- Desarrollo de los recursos humanos.
- El sistema de relaciones con instituciones, organizaciones y otros.
Nuestros
especialistas asesoran a un numeroso grupo de instructores de arte y
promotores culturales en distintas ramas artísticas, como son
teatro, plástica, danza, música, literatura, cine y video,
a lo largo de todo el país. Ya contamos con más de 30
años de experiencia de trabajo cultural con la comunidad. La
integración de la especialidad de cine y video en nuestro Centro
es realmente nueva y por tener limitaciones de equipamiento no contamos
con una producción audiovisual. Hasta ahora nuestro trabajo en
este campo consiste en la coordinación para la realización
documental de algunos de nuestros proyectos en coproducción con
algunas instituciones; la orientación a grupos de video del interior
el país interesados en reflejar los procesos de rescate de tradiciones;
y la colaboración con los telecentros en la parte investigativa
del desarrollo cultural de las comunidades de sus provincias.
En
este sentido nos encontramos gestionando financiamiento para llevar
a cabo un proyecto del cual se derive nuestra propia producción
audiovisual.
III
Muestra de Imagen Comunitaria.
Este año se celebrará en La Habana el IV Congreso Iberoamericano
y Caribeño de Agentes del Desarrollo Sociocultural Comunitario
«COMUNIDAD 2000» y como parte de este evento el Centro conjuntamente
con el Movimiento Nacional de Video de Cuba convocan a la III Muestra
de Imagen Comunitaria.
La
Muestra que tiene carácter competitivo, tendrá como objetivo
fundamental la difusión de obras audiovisuales vinculados a las
temáticas comunitarias, entiéndase trabajo sociocultural,
procesos de desarrollo económico, rescate y preservación
de tradiciones, ecología y video indígena.
Pretendemos
con esto abrir un espacio más a la labor de aquellos videoastas
que tienen propuestas alternativas a las que ofrecen los circuitos comerciales,
colaborando con su promoción y difusión. Un prestigioso
jurado otorgará tres premios a aquellos trabajos que por su realización
cumplan eficazmente la función comunicativa dirigida al trabajo
comunitario, además otras organizaciones otorgarán premios
según sus intereses.
Daylet
Acevedo. Cuba.
Memoria
Popular Latinoamericana (MEPLA) es una institución creada en
La Habana, Cuba, en el año 1991 por la escritora chilena Marta
Harnecker. Tiene el propósito de registrar y difundir la memoria
de los movimientos populares de América Latina y el Caribe. Nuestro
centro se propone divulgar el testimonio de los hombres y mujeres que,
aunque asentados en distintos puntos de nuestra geografía, labran
los mismos surcos de esperanza de la ardua lucha por la transformación
social. A partir de la reflexión y en las voces de sus protagonistas
nos llegan las experiencias de la izquierda latinoamericana: los gobiernos
locales, los movimientos populares y los proyectos comunitarios. Nuestro
empeño fundamental es ser el vaso comunicante entre los protagonistas
de estas experiencias creadoras. De este modo nuestra labor entraña
un compromiso con la educación popular.
En
el año 1996, con la incorporación del realizador de cine
Luis Acevedo Fals, MEPLA, se insertó en la producción
de videos comunitarios en Cuba. En un corto pero fructífero período,
hemos realizado nueve documentales que recogen las vivencias de comunidades,
en su mayoría cubanas, ubicadas en zonas urbanas y rurales. Estos
documentos acompañan a los textos que el centro publica y tiene,
ante todo, una función pedagógica, lo cual no implica
un divorcio con la creatividad artística y el reflejo de las
contradicciones humanas del los habitantes de estas comunidades, sus
costumbres y tradiciones. El complemento libro-video tiene un objetivo
fundamental: sacar la metodología de estas experiencias y difundirla
en el resto de las comunidades, no como fórmula matemática
ni receta, sino para facilitar la reflexión, la motivación
y el surgimiento de ideas nuevas para solucionar los problemas de estas
comunidades.
En
un mundo globalizado, MEPLA es un empeño contra la desmemoria
y la parálisis de nuestros pueblos, empobrecidos y mancillados
durante siglos. Opta por la memoria que será lo que afirme nuestro
paso hacia el futuro y porque sin memoria no existimos.
MARTES
27 DE JUNIO DE 2000
Ramón
Aupart. México (Fragmento)
Buenas
tardes, quiero agradecer a los organizadores del encuentro Hispanoamericano
del Milenio de Video Documental Independiente, Contra el Silencio todas
las Voces, la invitación que me han hecho a participar. Les contaré
parte de mi experiencia personal.
En
1955 entré a trabajar como aspirante a la rama de Edición
a los Estudios Cinematográficos San Ángel Inn (lo que
hoy es Televisa), imaginé que Edición estaba cerca de
Dirección y yo quería ser director. Estaba muy tierno.
Pasaron los años, aprendí a editar como los editores de
entonces, de manera autodidacta. Me hicieron profesor de Edición
en el CUEC y volvió el gusanito de la realización. Busqué
en distintas disciplinas de la realización un espacio que fuera
de mi interés, que estuviera al alcance de mi escasa cultura.
Josefa,
mí abuela paterna, me contaba de la revolución, de La
Decena Trágica, de los distintos gobiernos que ocupaban la ciudad,
de los cambios de papel moneda que efectuaban los distintos grupos que
entraban a la ciudad. Sus narraciones eran fascinantes, tenían
los colores y el valor de lo vivido. ¡Eso era lo que me gustaba, los
cuentos de mi abuela! Pensé en filmarla pero le dio una embolia;
había que esperar a que se recuperara. Pasó el tiempo,
Josefina recuperó totalmente el habla, usaba una silla de ruedas
porque quedó paralizada la mitad del cuerpo, pensé en
que podía sanar y decidí esperar hasta que se recuperara
completamente. No quería filmarla y que apareciera en silla de
ruedas. Poco antes de morir, me contó que su madre o sea mi bisabuela,
había sido ama de llaves de la casa de José Yves Limantour,
Ministro de Hacienda por los últimos dieciocho años del
gobierno de Porfirio Díaz.
¡No
la filmé! Lastima por mí y por la familia, porque hubiéramos
tenido un recuerdo vivo y muy nuestro de la abuela Josefa.
Hasta
la colonia de Santa Cruz Meyehualco en el D.F., llegó el bisabuelo
materno de mis hijos, hombre alto, moreno, rostro tostado, característica
de la gente del Norte; nacido en Parral, Chihuahua. Su familia era dueña
de un pequeño rancho, «Los Hernández», tenían un
horno donde hacían el pan, ahí conoció a Francisco
Villa, cuando era ladrón de ganado; el ranchito servía
a Villa para ocultar el ganado robado, lo destazaban y lo vendían
a las carnicerías de Parral. Villa no salía de día
del rancho.
Por
las noches Villa le pedía a Don José María que
le leyera un libro titulado «Los Doce Pares de Francia», cuando el sueño
y el cansancio hacían cabecear a Don José, Villa le decía:
« Pare muchachito, póngale una señal al libro y cuando
vuelva por aquí continuamos la lectura desde esa marca».
En
el horno producían pan para el general Villa, pan que Villa llevaba
en alforjas de su montura y lo comía en sus campañas.
Don José se enfrentó a Villa, cuando en 1918 Carranza
formó las defensas sociales que combatieron al villismo.
¡Tampoco
lo filmé!. Todavía no pensaba en entrevistar a excombatientes
de la Revolución. Años después filmé a su
esposa Doña María Gardea, viuda de Hernández. El
10 de junio de 1978, empecé a levantar los registros en 16 mm.
a color, a excombatientes o pacíficos hombres y mujeres de la
Revolución Mexicana. Había convencido al Profesor Manuel
González Casanova, director del CUEC, que aceptara la idea de
filmar con sonido directo a ancianos que habían participado en
la Revolución en el estado de Morelos. El proyecto se llamó
«Quiero ser Zapata».
Por
un tiempo el departamento de actividades cinematográficas, que
también dirigía el profesor Manuel González Casanova,
me proporcionó material negativo para filmar. Busqué la
asesoría de especialistas en el tema. Armando Bartra director
del Instituto Maya A.C., hizo suya la idea e interesó en el proyecto
a cinco asesores en la ciudad y a tres en el estado de Morelos, y prácticamente
los puso a mí servicio. No pensé que el proyecto creciera
tanto, y es que la Revolución y la lucha de Zapata en Morelos
abarcaban más de diez años. No se puede pedir a un anciano
que haga síntesis en la narración de su experiencia de
vida. Así que a filmar sin medida ni clemencia.
Después
de un año de estar levantando testimonios, que sumaban unas quince
horas, el fotógrafo Mario Luna y el sonidista Carlos Aguilar,
el jefe de producción y también fotógrafo Carlos
Cruz, los asesores todos, preguntaban como iba a ser armado y cuanto
duraría el documental, que si sabía qué era lo
que quería lograr. Yo les contestaba: ¡que no sabía lo
que quería, pero sí sabía lo que no quería!.
Esa
fue una de las preocupaciones constantes. ¿Cómo hacer para mantener
al entrevistado a cuadro, ilustrando con imágenes fijas o en
movimiento lo que el anciano platicara y sobre todo que no fuera tan
costoso?
Cuando
el maestro González Casanova me pidió ver alguno de los
registros que estabamos levantando, pedí que se proyectara el
positivo color de una entrevista y con la cinta de un cuarto de pulgada
grabada al entrevistado, la reproduje en una grabadora portátil
y pude sincronizar al vuelo las palabras del entrevistado; recuerdo
que el zapatista decía: «Aquí en Morelos el que más
se distinguió por lo sanguinario fue el General Carranza... al
término de esa voz, tronó y quedó grabado el sonido
original, un rayo que anunciaba tormenta.
No
hubo más material para «Quiero ser Zapata». Quedó en suspenso
el convenio. ¿Cómo continuar, con qué dinero?. La realización
podía esperar, lo mejor era seguir levantando registros a los
ancianos que, como era natural se iban muriendo, aparte que los costos
de postproducción en cine, aumentaron con la devaluación
del peso.
Decidí
reducir los gastos familiares, escamotear los satisfactores de la familia;
un año no salíamos de vacaciones y el otro tampoco. Ningún
trabajo «extra» de edición, en una industria cinematográfica
balcanizada. Aún así en aquella época todavía
era posible producir algo, ir ahorrando y comprando rollos de material
virgen en el mercado negro, y cuando los fotógrafos me hacían
ver que la emulsión ya estaba vencida, que era arriesgado, que
sería bajo mí responsabilidad filmar con ese material;
yo contestaba parodiando a alguno de los ancianos que me habían
contado algún combate: «nos vencieron pero no nos derrotaron»,
y así decía yo: son rollos vencidos pero no derrotados.
En
1989, hice un primer tratamiento con los participantes todo el tiempo
a cuadro. Lo traslade a video de una forma primitiva, todavía
no de manera profesional, aunque ya contaba con la regrabación.
Lo
proyecté en el Zocalito de Xoxócotla Morelos, ante buena
cantidad de espectadores de todas las edades, contando con alguno de
los entrevistados entre ellos. Nunca perdieron la atención, por
el contrario estaban atentos y haciendo comentarios, natural en un público
cautivo que además conocía a los ancianos entrevistados.
Los asesores de campo después lo exhibieron a un público
distinto, recomendaron que se aligerara porque los espectadores se dormían.
El experimento resultó efectivo para unas investigadoras de campo,
pero no para la audiencia normal, que acepta este tipo de trabajos,
pero que estaba siendo muy influenciada por la televisión comercial,
que la bombardeaba con golpes de pantalla para mantener su atención,
a falta de mejor contenido. La tecnología nos alcanzó,
(me dije). El video hace posible cualquier efecto óptico, manteniendo
al entrevistado a cuadro y al espectador atento, aligerando el discurso
y mil cosas más, con una calidad de imagen limpia, inmejorable,
aunque los costos de alquiler de las islas de edición y los equipos
de postproducción continúan estando fuera de nuestro alcance.
Para
obtener mayor credibilidad, me di a la tarea de buscar imágenes
fijas y en movimiento, que tuvieran que ver con el asunto que trataban
los ancianos, para beneficio de la obra. Esto me llevó a identificar
las imágenes fijas y en movimiento. No me da vergüenza decir
que tuvieron que pasar once años para tener al fin una hora de
documental. En los primeros meses de 1992 terminé «Los Rebeldes
del Sur», que como se dice fue hecho con toda la mano; en uno de los
mejores equipos de postproducción que había en México
en ese momento. ¿Pero cómo, si no tenía dinero? ¡El trueque
lo hizo posible! En triangulación con los directivos de CEPROPIE,
hice para la antigua televisora IMEVISION, lo que hoy es TV AZTECA,
quince promocionales especiales, de un minuto de duración cada
uno; con los registros que había levantado a los excombatientes.
A cambio, ellos me pagaron el traslado de cine a video , imagen y sonido,
de los registros que formaban el documental «Los Rebeldes del Sur»,
y de esa manera pude postproducir.
He
impartido clases en el CUEC, en el Taller de Edición, por cerca
de treinta años, y cuando solicité que me prestaran en
tiempos muertos, sin interrumpir las clases de los alumnos, la isla
de edición en video por cincuenta horas, para hacer el off line
de cinco documentales de una hora de duración cada uno, la actual
dirección me dijo que no era posible ¡porque las cabezas de las
máquinas se gastaban! ¡Así se apoya a los profesores del
centro!
En
1998, busqué el apoyo de TV-UNAM, me lo dieron, usando el equipo
en los tiempos muertos, con la fiscalización rigurosa, hay que
decirlo, de las compañeras burócratas sindicalizadas,
quienes, por falta de una firma que no podía conseguir en ese
momento, me impedían usar el equipo, aunque estuviera sin usarse.
En
año y medio ¡Uf!, pude terminar, dos documentales de una hora
de duración. A este paso no me va a alcanzar lo que me queda
de vida para terminar los trabajos. El documental «Villista de Hueso
Colorado», entusiasmó a la dirección, que pidió
se hiciera un presupuesto para establecer las cantidades que cada una
de las partes aportaban en la co-producción y preparar un convenio,
para que los licenciados de la UNAM lo revisaran y se fijaran los porcentajes
para ambas partes, y en el que se asegurara su participación.
Cuando
la subdirección me preguntó sí ya había
hecho el presupuesto, en corto le hice oír que hacía un
año lo había entregado a su secretaria. No se pudo llevar
a cabo el convenio, quedó pendiente de firmar porque a principios
de 1999, me dijeron de la dirección: «decidimos tener un canal
de televisión local, que funcionará solo en el espacio
de la UNAM y todo el presupuesto se invertirá en ese canal local,
que es la prioridad única, que ya no podían seguir apoyándome.
Que se suspende el proyecto Héroes Anónimos». Ha de ser
porque quieren difundir más el fútbol, me dije.
Carlos
Efraín. México
PROYECTO DE MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN CHIAPAS
El
Proyecto de Medios de Comunicación en Chiapas (PMC), es una organización
binacional que desde hace más de dos años proporciona
capacitación y equipo de video y de cómputo a las comunidades
indígenas de Chiapas. Nuestro objetivo es crear y nutrir procesos
que, a través de la tecnología del video y la información,
fortalecen a los pueblos indígenas, utilizando estas herramientas
para aumentar la tolerancia y así derribar barreras culturales
e ideológicas.
La
producción de videos aborda temas como el trabajo colectivo en
el campo, fiestas, la lucha de las comunidades indígenas de Chiapas,
salud, mujeres y otros temas de interés comunitario, estos videos
han dado voz a las comunidades indígenas y de cierta manera han
fortalecido practicas autónomas.
La
capacitación ha sido muy importante en la formación de
realizadores de video. Realizadores de video indígena de México
y videoastas de Estados Unidos, realizan talleres en el uso de equipo
de video, edición, computadoras y asesoría en la producción
de video.
El
P.M.C. está trabajando con la Red de Defensores Comunitarios
por los Derechos Humanos, organizado por el abogado de Derechos Humanos,
Miguel Angel de los Santos, proporcionando equipo de video y capacitación
para seis regiones que están expuestas a una constante represión
y agresión de grupos paramilitares y de los gobiernos Estatal
y Federal.
Hasta
la fecha, los realizadores de video en Chiapas han producido siete videos,
los cuales han sido presentados en comunidades indígenas y no
indígenas de Chiapas y Oaxaca. La mayoría de los videos
han participado en festivales de video en Estados Unidos, Canadá,
Australia y Guatemala, así como en museos y universidades.
Lucila
Moctezuma. Estados Unidos (Fragmento)
¿Qué es LAVA?
LAVA
(Latin American Video Archives), es una organización no lucrativa
dedicada a distribuir video y cine (en video) latinoamericanos al mercado
educacional y bibliotecario de E.E.U.U. A lo largo de doce años
LAVA ha luchado por crear un mecanismo que contrarreste el flujo de
información que viaja del norte al sur. Lo que LAVA propone es
promover la difusión del cine y el video producidos en América
Latina al público norteamericano.
En
1977 recibimos el apoyo de las fundaciones Mac Arthur y Rockefeller
para crear una página en el internet (http://www.latinamericanvideo.org
), que pudiera ayudar a educadores, bibliotecarios, exhibidores y programadores
de festivales a localizar y comprar material de video y cine latinoamericanos.
Nuestra base de datos en el internet reúne a la mayor parte de
los distribuidores en Norteamérica que manejan títulos
latinoamericanos. LAVA actúa como agente de ventas para los distribuidores
norteamericanos que tienen los títulos que ofrecemos en nuestro
servicio. Asimismo, ofrecemos el servicio de representar a productores
de cine y video latinoamericanos cuyo trabajo aún no es representado
en E.E.U.U.
A
lo largo del año y medio que lleva de operar nuestra página
en internet, hemos sido visitados por un promedio de 10,000 usuarios.
Nuestro servicio ha llegado a ser un recurso valioso del cual dependen
académicos y bibliotecarios para localizar material audiovisual
latinoamericano. Nuestra base de datos contiene más de 6,000
títulos y día con día se actualiza. El visitante
puede buscar el material de su interés ya sea por título,
director, país, género o tema. Esta página es también
interactiva, es decir que cineastas y videoastas latinoamericanos pueden
añadir información sobre sus propios trabajos desde cualquier
computadora que tenga acceso al internet.
El
servicio de LAVA incluye todos los géneros y formatos en video
NTSC. Los títulos que ofrecemos varían desde los largometrajes
dirigidos por los directores más afamados de América Latina,
hasta el video popular realizado por indígenas del Amazonas o
por campesinos mexicanos. La página de LAVA incluye información
sobre cualquier título que los realizadores deseen incluir. No
rechazamos ningún tipo de material. Nuestra convicción
es que si existe, el mundo debe saberlo y tener la oportunidad de obtenerlo.
¿Cómo
le podemos ayudar a distribuir su video o película (en video)
en E.E.U.U. ?
Si
su título aún no es representado por ningún distribuidor
en E.E.U.U., LAVA puede ayudarle a vender sus videos. Primero ingresamos
la información sobre su título en nuestra página
del internet y en boletín electrónico. Ofrecer un título
en nuestra página en el internet es como ir de pesca: colocamos
la información en el espacio cibernético y esperamos a
ver quien muerde el anzuelo.
¿Qué
tipo de contrato le ofrece LAVA?
Una
vez que recibimos la primer solicitud de compra, ofrecemos un contrato
no exclusivo al representante legal de la materia en cuestión.
En el contrato con LAVA nos comprometemos a ofrecer su material únicamente
al mercado educativo y bibliotecario dentro de E.E.U.U.
LAVA
reditúa el 50% de las ventas sobre el precio acordado. Generalmente
el realizador o productor decide el precio que considera adecuado. Sin
embargo, el precio que ofrecemos a universidades y bibliotecas es de
$99.95 dls., por material subtitulado al inglés de 60 minutos
o más; $79.95 por material subtitulado al inglés de menos
de 60 minutos; y $49.95 por material sin subtítulos o en versión
en inglés. Todo material que sólo existe en su idioma
original tiene un mercado mucho más limitado.
Dos
veces al año mandamos un reporte de ventas y el pago por regalías.
Hay
varias opciones para que el representante pueda proveer copias de sus
videos a LAVA para que podamos surtir las solicitudes de compra.
El
contrato puede ser cancelado por escrito por cualquiera de las dos partes
en cualquier momento.
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