INICIO

 

Memoria del Encuentro
Hispanoamericano del Milenio
de Video Documental Independiente:
Contra el Silencio Todas las Voces


LOS CONVERSATORIOS.
PLÁTICAS CON VIDEOASTAS
Lunes 26, Martes 27 de Junio del 2000
Centro Cultural San Angel
Ciudad de México

 

Uno de los objetivos del Encuentro Hispanoamericano del Milenio de Video Documental Independiente, fue organizar reuniones en las que los participantes pudieran intercambiar las diversas experiencias del quehacer de los documentalistas. Las conversaciones se llevaron a cabo en el Centro Cultural San Angel, los días 26 y 27 de junio. La dinámica consistió en la presentación del tema que hicieron varios participantes y en los comentarios posteriores de los asistentes.

 

LUNES 26 DE JUNIO DEL 2000

José Antonio Jiménez. Cuba (Fragmento)

En el año 1988, como respuesta de los creadores audiovisuales cubanos al llamado de lo que entonces se gestaba como Movimiento Latinoamericano de Video, se organiza la Primera Muestra de Videos Cubanos'88 que tiene lugar en la Sala de Video de 23 y M. Paralelamente se produjo un primer encuentro autoconvocado de realizadores de video, en la sala Rubén Martínez Villena de la UNEAC. Fue en ese año que un grupo de apenas veinte realizadores acordaron realizar anualmente un encuentro donde se mostraran las producciones y se encaminara un proceso de debate e intercambio acerca del lenguaje y evolución tecnológica del video. Nacía el Movimiento Nacional de Video de Cuba, que en la actualidad es una asociación de carácter cultural sin fines de lucro y con personalidad jurídica propia, asentada en el registro de Asociaciones del Ministerio de Justicia y cuyo Órgano de Relación es el Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT).

Desde el año 1988 hasta la fecha nunca se han dejado de celebrar los Encuentros Nacionales de Video. Como toda lógica del desarrollo, estos fueron evolucionando. Se introdujo el carácter competitivo y desde el año 1993 se estableció el PREMIO VITRAL DE VIDEO para las diferentes categorías de concurso. Al cabo de trece años, es sin lugar a dudas, un importante espacio para el desarrollo del video en nuestro país.

Actualmente se concursa en las categorías Documental, ficción, Video Clip, Publicitario, Mensaje No Comercial y Didácticos, y se premian adicionalmente la mejor Fotografía, la mejor Edición, la mejor Banda Sonora y la mejor Experimentación. Los Encuentros sirven para debatir y reflexionar acerca del futuro del video en Cuba. La perspectiva es optimista.

En el mundo de hoy la imagen juega un papel trascendental. Las nuevas tecnologías de las comunicaciones cada vez se amplían más y son el soporte de las gestiones económicas a nivel mundial. La red INTERNET como un caudaloso río informático donde navegan incalculables informaciones de toda naturaleza, pone en circulación millones de imágenes a diario. Unas para bien y otras para mal.

En Cuba es cada vez más creciente la utilización de estas redes para transmitir mensajes al mundo. Y el video se instaura como soporte sine qua non, para lograr la eficacia de nuestros mensajes. Se observó la alta demanda que hoy por hoy tiene el video para el sistema educativo. Ya el cine está pasando aceleradamente al formato de video digital. El empleo del video en las multimedia es cada vez mayor.

Cada día se crean nuevas salas de video para la comunidad. No se concibe un informe, una presentación científica, una noticia, la docencia, sin la imagen. La estrategia de librar una campaña de formación cultural a nivel de la comunidad, se apoyará entre otros medios en la difusión de videos que permitan complementar los sistemas formales de la educación del país.

La publicidad y los mensajes de bien público son requerimientos de la nueva dinámica social en que vivimos. En este enfrentamiento de ideas, es necesario formar un ciudadano culto capaz de desarrollar una lectura crítica de los mensajes audiovisuales. También es imprescindible ampliar los contactos entre los videoastas del país. Hacer coherente el incremento de encuentros y festivales de video que se organizan sin la debida coordinación.

Se debe defender el lenguaje y las funciones propias del video y no confundirlo con otros lenguajes como lo es el de la televisión, sujeta a otras especificidades. El videasta debe tener una formación cultural y política sólida, y debe ser un movilizador de la conciencia para perfeccionar la sociedad. Hay que hacer una mayor promoción al video nacional; despertar más interés hacia el video como medio alternativo cultural; aprovechar más los espacios de la televisión para difundir estos materiales y reflejar más la realidad del país y preservar la memoria de los tiempos que corren.

 

Andrés Romero. Colombia (Fragmento)

Somos irremediablemente un país en guerra. Somos un país que ha conocido la existencia de sus pequeños pueblos no por la clase de geografía escolar donde se enuncian los pueblitos de nuestro territorio, sino por las cobardes incursiones armadas que a su paso dejan muertos, lágrimas, desorden emocional y tanta tristeza que nos ahoga y nos hunde en un abismo perverso. Así hemos conocido la existencia de Belén de Umbria, Simiti, Cantagallo, la mejor esquina: por masacres sangrientas, arrasadoras y pérfidas que dejan su «rastro de sangre en la arena», que son seguidos con sevicia por los mercaderes de la noticia rápida y sin fondo alguno. Pero en este país en guerra, destruido por los cuatro costados, desmoralizado a saber no más, estamos viviendo algunos documentalistas independientes un drama aún mayor, la parte que corresponde a la documentación de nuestra tragedia, la de la memoria visual que se pierde de tener un análisis a profundidad.

La situación de guerra ha infectado también a nuestros movimientos de documentalistas independientes, dado que la situación social lleva a un nulo manejo de la reflexión de sus problemas en términos audiovisuales. Las pocas opciones que existían en los canales públicos se han ido apagando, después de ser un interesante experimento que estaba afianzándose como un semen vigoroso, luchando contra la mediocridad de la televisión comercial que cada vez más quiere tapar al país con chistes y telenovelas que de realidad social no tiene ni las calles (ya que todo se resuelve con pintar las paredes del estudio).

La Franja del Ministerio de Cultura de Colombia tuvo un entierro de quinta categoría, en ella se había reflejado el trabajo de documentalistas que querían retratar los vicios, los amores, los dolores de una sociedad flagelada por una violencia demencial... en este espacio trabajábamos un sinnúmero de realizadores preocupados no solo por la realidad, sino por crear un trabajo personal visual que este espacio brindaba con creces y con toda la libertad del mundo, allí teníamos un pequeño corazón como refugio que latía al ritmo de las verdades del país con total apoyo de quienes lo manejaban...hasta que en un azar negro, en una vuelta equivocada de la vida la producción se paró... esgrimía el poder la falta de dinero sin tener en cuenta su falta de responsabilidad ante la historia audiovisual. Los fondos se habían acabado y todo quedaba desierto, nuestras ganas de seguir retratando el país estaban abaleadas por la irracionalidad, pero como el ave fénix algunos no renunciamos, queremos seguir filmando así lloremos, queremos seguir con la cámara prendida a las camisas ensangrentadas, a las voces sin voz, a las minorías... seguimos detrás de esta película de horror que se llama Colombia, de este derrumbe de país contribuyendo desde nuestras cámaras a rescatar lo mejor de nuestra tierra, su gente, sus realidades, sus pequeños mundos gigantes en sensibilidad. Seguiremos, aunque nos quieran detener, filmando el cielo, su gente, sus sueños, sus desgracias y sus eternos amores que a veces en una calle se mojan o dejan de hacerlo.

 

Naghim Vásquez y Lily Suárez. Cuba

El Centro Memorial Dr. Martin Luther King, Jr., es una organización macroecuménica de inspiración cristiana cuyo objetivo fundamental es acompañar solidaria y proféticamente al pueblo cubano y a sus iglesias, a partir de la reflexión y la formación socioteológicas, la educación popular, el servicio integral a la comunidad y la promoción de la solidaridad internacional. Legalmente se define como una asociación autónoma sin fines de lucro, que posee patrimonio propio y es sujeto de derechos y obligaciones al amparo de la legislación cubana vigente.

Su Área de Comunicación Popular sirve a la investigación del Centro por medio de la comunicación en los espacios barrial, nacional, eclesiásticos y de la solidaridad y cooperación internacional, entre otros. Emite notas informativas, edita boletines, la revista de pensamiento socioteológico Caminos, libros y el anuario del Centro. Actualmente cuenta con el equipamiento profesional completo para la grabación y postproducción de materiales en video.

Con la adquisición del equipamiento profesional de video, intentamos además de la consecución de los objetivos que más adelante se describen, proponer la realización de materiales audiovisuales partiendo de la propia filosofía participativa que como Centro se intenta empapar a nuestra labor. Se trata de que nuestra apuesta requiera no solo de convertirnos en productores cuya meta final sea elaborar y difundir productos o mensajes de autor, sino más bien de comunicadores que si bien saben crear, buscan gestar relaciones entre emisores y receptores, entre medios (instituciones) y públicos, entendiendo esas relaciones como diálogo entre propuestas y gustos, propuestas y necesidades, pero también confrontación, negociación. Para eso se necesita entrar en contacto directo y continuo con los receptores. No pretendemos que se entienda la comunicación como difusión, necesitamos girar el perfil del productor preocupado por la calidad de los productos en sí, al de comunicador que busca la calidad de los diálogos establecidos. Busca, entonces, relacionarse con los públicos no para decirles verdades sino para compartir las de ambos, revisándolas, conociendo otras. Es el sentido de comunicación como proceso educativo y participativo.

Pretendemos, como primer objetivo, promover la labor del CMLK y temas de interés para la institución y divulgar los resultados del quehacer del Centro, de sus reflexiones y de otras afines a sus objetivos.

Líneas de acción

1. Temas generales del CMLK
2. Temas de las Areas

Lo que se pretende con estas dos líneas de acción es el dividir los proyectos que asumiremos como Centro, de los que partan de contenidos específicos de las Áreas, con presupuesto de ellas. Ambos no son excluyentes, pueden tener puntos de encuentro. Pero la diferenciación estaría definida por el alcance del tema a tratar más allá de un proyecto o actividad específica de un área.

Otro objetivo es producir materiales audiovisuales que reflejen procesos, acontecimientos y realidades que ocurren en espacios comunitarios, no gubernamentales, eclesiales, y otros de la sociedad cubana con el cual, se pretende participar en la realización y difusión de materiales audiovisuales que ilustren, promuevan, reflexionen sobre los hechos que están ocurriendo en diferentes ámbitos de la sociedad cubana actual, que apuntan a propósitos afines a los de nuestra institución y, que de alguna forma, contribuyan a la labor profética y de acompañamiento al pueblo que se plantea en nuestra misión.

Estos materiales también pudieran servir de puente entre procesos similares que estén ocurriendo en el país y otros que se estén gestando y que de otra manera quizás no tendrían puntos de contacto.

Aquí se pretendería realizar una labor de intercambio y coproducción con instituciones u organizaciones como vía también para introducir una propuesta diferente (entiéndase nuestra propuesta de realización participativa), de realizar y producir materiales audiovisuales que no solo sean instrumentos de divulgación o ilustración sino también que contribuyan a una reflexión desde su punto de partida hacia la sociedad.

Este objetivo persigue prestar servicios de filmación y edición como vía de autosostenimiento, mediante el alquiler de los equipos de filmación y edición, lograr crear un fondo monetario que pueda ser utilizado para el autosostenimiento de la institución o de alguno de sus proyectos o programas.

Se requiere, por tanto, una labor publicitaria que conlleve a la búsqueda de clientes.

 

Alejandro Ramírez. Cuba
CENTRO NACIONAL DE LA CULTURA COMUNITARIA.

El Centro Nacional de la Cultura Comunitaria es una institución adscrita al Ministerio de Cultura de Cuba, que promueve las diversas experiencias de la Cultura Popular en las comunidades mediante el Sistema Nacional de Casas de Cultura.

El Sistema Nacional de Casas de Cultura es el conjunto integrado por
los Centros Provinciales de Cultura Comunitaria que radican en las 14 provincias del país y en el Municipio Especial Isla de la Juventud, y las 310 casas de cultura de los municipios. Este conjunto tiene como objetivos principales:

- La estimulación de la participación de la comunidad en el desarrollo sociocultural.
- Contribuir al desarrollo de procesos de creación y apreciación del arte y la literatura en la población.
- Promover la cultura popular, respetando la diversidad local y rescatando las tradiciones autóctonas de cada región.


El Centro cuenta con varias áreas de trabajo:

- El trabajo sociocultural comunitario.
- Creación y apreciación artística y literaria.
- Educación por el arte de niños y adolescentes.
- Desarrollo de los recursos humanos.
- El sistema de relaciones con instituciones, organizaciones y otros.

Nuestros especialistas asesoran a un numeroso grupo de instructores de arte y promotores culturales en distintas ramas artísticas, como son teatro, plástica, danza, música, literatura, cine y video, a lo largo de todo el país. Ya contamos con más de 30 años de experiencia de trabajo cultural con la comunidad. La integración de la especialidad de cine y video en nuestro Centro es realmente nueva y por tener limitaciones de equipamiento no contamos con una producción audiovisual. Hasta ahora nuestro trabajo en este campo consiste en la coordinación para la realización documental de algunos de nuestros proyectos en coproducción con algunas instituciones; la orientación a grupos de video del interior el país interesados en reflejar los procesos de rescate de tradiciones; y la colaboración con los telecentros en la parte investigativa del desarrollo cultural de las comunidades de sus provincias.

En este sentido nos encontramos gestionando financiamiento para llevar a cabo un proyecto del cual se derive nuestra propia producción audiovisual.

III Muestra de Imagen Comunitaria.

Este año se celebrará en La Habana el IV Congreso Iberoamericano y Caribeño de Agentes del Desarrollo Sociocultural Comunitario «COMUNIDAD 2000» y como parte de este evento el Centro conjuntamente con el Movimiento Nacional de Video de Cuba convocan a la III Muestra de Imagen Comunitaria.

La Muestra que tiene carácter competitivo, tendrá como objetivo fundamental la difusión de obras audiovisuales vinculados a las temáticas comunitarias, entiéndase trabajo sociocultural, procesos de desarrollo económico, rescate y preservación de tradiciones, ecología y video indígena.

Pretendemos con esto abrir un espacio más a la labor de aquellos videoastas que tienen propuestas alternativas a las que ofrecen los circuitos comerciales, colaborando con su promoción y difusión. Un prestigioso jurado otorgará tres premios a aquellos trabajos que por su realización cumplan eficazmente la función comunicativa dirigida al trabajo comunitario, además otras organizaciones otorgarán premios según sus intereses.

 

Daylet Acevedo. Cuba.

Memoria Popular Latinoamericana (MEPLA) es una institución creada en La Habana, Cuba, en el año 1991 por la escritora chilena Marta Harnecker. Tiene el propósito de registrar y difundir la memoria de los movimientos populares de América Latina y el Caribe. Nuestro centro se propone divulgar el testimonio de los hombres y mujeres que, aunque asentados en distintos puntos de nuestra geografía, labran los mismos surcos de esperanza de la ardua lucha por la transformación social. A partir de la reflexión y en las voces de sus protagonistas nos llegan las experiencias de la izquierda latinoamericana: los gobiernos locales, los movimientos populares y los proyectos comunitarios. Nuestro empeño fundamental es ser el vaso comunicante entre los protagonistas de estas experiencias creadoras. De este modo nuestra labor entraña un compromiso con la educación popular.

En el año 1996, con la incorporación del realizador de cine Luis Acevedo Fals, MEPLA, se insertó en la producción de videos comunitarios en Cuba. En un corto pero fructífero período, hemos realizado nueve documentales que recogen las vivencias de comunidades, en su mayoría cubanas, ubicadas en zonas urbanas y rurales. Estos documentos acompañan a los textos que el centro publica y tiene, ante todo, una función pedagógica, lo cual no implica un divorcio con la creatividad artística y el reflejo de las contradicciones humanas del los habitantes de estas comunidades, sus costumbres y tradiciones. El complemento libro-video tiene un objetivo fundamental: sacar la metodología de estas experiencias y difundirla en el resto de las comunidades, no como fórmula matemática ni receta, sino para facilitar la reflexión, la motivación y el surgimiento de ideas nuevas para solucionar los problemas de estas comunidades.

En un mundo globalizado, MEPLA es un empeño contra la desmemoria y la parálisis de nuestros pueblos, empobrecidos y mancillados durante siglos. Opta por la memoria que será lo que afirme nuestro paso hacia el futuro y porque sin memoria no existimos.

 

MARTES 27 DE JUNIO DE 2000

Ramón Aupart. México (Fragmento)

Buenas tardes, quiero agradecer a los organizadores del encuentro Hispanoamericano del Milenio de Video Documental Independiente, Contra el Silencio todas las Voces, la invitación que me han hecho a participar. Les contaré parte de mi experiencia personal.

En 1955 entré a trabajar como aspirante a la rama de Edición a los Estudios Cinematográficos San Ángel Inn (lo que hoy es Televisa), imaginé que Edición estaba cerca de Dirección y yo quería ser director. Estaba muy tierno. Pasaron los años, aprendí a editar como los editores de entonces, de manera autodidacta. Me hicieron profesor de Edición en el CUEC y volvió el gusanito de la realización. Busqué en distintas disciplinas de la realización un espacio que fuera de mi interés, que estuviera al alcance de mi escasa cultura.

Josefa, mí abuela paterna, me contaba de la revolución, de La Decena Trágica, de los distintos gobiernos que ocupaban la ciudad, de los cambios de papel moneda que efectuaban los distintos grupos que entraban a la ciudad. Sus narraciones eran fascinantes, tenían los colores y el valor de lo vivido. ¡Eso era lo que me gustaba, los cuentos de mi abuela! Pensé en filmarla pero le dio una embolia; había que esperar a que se recuperara. Pasó el tiempo, Josefina recuperó totalmente el habla, usaba una silla de ruedas porque quedó paralizada la mitad del cuerpo, pensé en que podía sanar y decidí esperar hasta que se recuperara completamente. No quería filmarla y que apareciera en silla de ruedas. Poco antes de morir, me contó que su madre o sea mi bisabuela, había sido ama de llaves de la casa de José Yves Limantour, Ministro de Hacienda por los últimos dieciocho años del gobierno de Porfirio Díaz.

¡No la filmé! Lastima por mí y por la familia, porque hubiéramos tenido un recuerdo vivo y muy nuestro de la abuela Josefa.

Hasta la colonia de Santa Cruz Meyehualco en el D.F., llegó el bisabuelo materno de mis hijos, hombre alto, moreno, rostro tostado, característica de la gente del Norte; nacido en Parral, Chihuahua. Su familia era dueña de un pequeño rancho, «Los Hernández», tenían un horno donde hacían el pan, ahí conoció a Francisco Villa, cuando era ladrón de ganado; el ranchito servía a Villa para ocultar el ganado robado, lo destazaban y lo vendían a las carnicerías de Parral. Villa no salía de día del rancho.

Por las noches Villa le pedía a Don José María que le leyera un libro titulado «Los Doce Pares de Francia», cuando el sueño y el cansancio hacían cabecear a Don José, Villa le decía: « Pare muchachito, póngale una señal al libro y cuando vuelva por aquí continuamos la lectura desde esa marca».

En el horno producían pan para el general Villa, pan que Villa llevaba en alforjas de su montura y lo comía en sus campañas. Don José se enfrentó a Villa, cuando en 1918 Carranza formó las defensas sociales que combatieron al villismo.

¡Tampoco lo filmé!. Todavía no pensaba en entrevistar a excombatientes de la Revolución. Años después filmé a su esposa Doña María Gardea, viuda de Hernández. El 10 de junio de 1978, empecé a levantar los registros en 16 mm. a color, a excombatientes o pacíficos hombres y mujeres de la Revolución Mexicana. Había convencido al Profesor Manuel González Casanova, director del CUEC, que aceptara la idea de filmar con sonido directo a ancianos que habían participado en la Revolución en el estado de Morelos. El proyecto se llamó «Quiero ser Zapata».

Por un tiempo el departamento de actividades cinematográficas, que también dirigía el profesor Manuel González Casanova, me proporcionó material negativo para filmar. Busqué la asesoría de especialistas en el tema. Armando Bartra director del Instituto Maya A.C., hizo suya la idea e interesó en el proyecto a cinco asesores en la ciudad y a tres en el estado de Morelos, y prácticamente los puso a mí servicio. No pensé que el proyecto creciera tanto, y es que la Revolución y la lucha de Zapata en Morelos abarcaban más de diez años. No se puede pedir a un anciano que haga síntesis en la narración de su experiencia de vida. Así que a filmar sin medida ni clemencia.

Después de un año de estar levantando testimonios, que sumaban unas quince horas, el fotógrafo Mario Luna y el sonidista Carlos Aguilar, el jefe de producción y también fotógrafo Carlos Cruz, los asesores todos, preguntaban como iba a ser armado y cuanto duraría el documental, que si sabía qué era lo que quería lograr. Yo les contestaba: ¡que no sabía lo que quería, pero sí sabía lo que no quería!.

Esa fue una de las preocupaciones constantes. ¿Cómo hacer para mantener al entrevistado a cuadro, ilustrando con imágenes fijas o en movimiento lo que el anciano platicara y sobre todo que no fuera tan costoso?

Cuando el maestro González Casanova me pidió ver alguno de los registros que estabamos levantando, pedí que se proyectara el positivo color de una entrevista y con la cinta de un cuarto de pulgada grabada al entrevistado, la reproduje en una grabadora portátil y pude sincronizar al vuelo las palabras del entrevistado; recuerdo que el zapatista decía: «Aquí en Morelos el que más se distinguió por lo sanguinario fue el General Carranza... al término de esa voz, tronó y quedó grabado el sonido original, un rayo que anunciaba tormenta.

No hubo más material para «Quiero ser Zapata». Quedó en suspenso el convenio. ¿Cómo continuar, con qué dinero?. La realización podía esperar, lo mejor era seguir levantando registros a los ancianos que, como era natural se iban muriendo, aparte que los costos de postproducción en cine, aumentaron con la devaluación del peso.

Decidí reducir los gastos familiares, escamotear los satisfactores de la familia; un año no salíamos de vacaciones y el otro tampoco. Ningún trabajo «extra» de edición, en una industria cinematográfica balcanizada. Aún así en aquella época todavía era posible producir algo, ir ahorrando y comprando rollos de material virgen en el mercado negro, y cuando los fotógrafos me hacían ver que la emulsión ya estaba vencida, que era arriesgado, que sería bajo mí responsabilidad filmar con ese material; yo contestaba parodiando a alguno de los ancianos que me habían contado algún combate: «nos vencieron pero no nos derrotaron», y así decía yo: son rollos vencidos pero no derrotados.

En 1989, hice un primer tratamiento con los participantes todo el tiempo a cuadro. Lo traslade a video de una forma primitiva, todavía no de manera profesional, aunque ya contaba con la regrabación.

Lo proyecté en el Zocalito de Xoxócotla Morelos, ante buena cantidad de espectadores de todas las edades, contando con alguno de los entrevistados entre ellos. Nunca perdieron la atención, por el contrario estaban atentos y haciendo comentarios, natural en un público cautivo que además conocía a los ancianos entrevistados. Los asesores de campo después lo exhibieron a un público distinto, recomendaron que se aligerara porque los espectadores se dormían. El experimento resultó efectivo para unas investigadoras de campo, pero no para la audiencia normal, que acepta este tipo de trabajos, pero que estaba siendo muy influenciada por la televisión comercial, que la bombardeaba con golpes de pantalla para mantener su atención, a falta de mejor contenido. La tecnología nos alcanzó, (me dije). El video hace posible cualquier efecto óptico, manteniendo al entrevistado a cuadro y al espectador atento, aligerando el discurso y mil cosas más, con una calidad de imagen limpia, inmejorable, aunque los costos de alquiler de las islas de edición y los equipos de postproducción continúan estando fuera de nuestro alcance.

Para obtener mayor credibilidad, me di a la tarea de buscar imágenes fijas y en movimiento, que tuvieran que ver con el asunto que trataban los ancianos, para beneficio de la obra. Esto me llevó a identificar las imágenes fijas y en movimiento. No me da vergüenza decir que tuvieron que pasar once años para tener al fin una hora de documental. En los primeros meses de 1992 terminé «Los Rebeldes del Sur», que como se dice fue hecho con toda la mano; en uno de los mejores equipos de postproducción que había en México en ese momento. ¿Pero cómo, si no tenía dinero? ¡El trueque lo hizo posible! En triangulación con los directivos de CEPROPIE, hice para la antigua televisora IMEVISION, lo que hoy es TV AZTECA, quince promocionales especiales, de un minuto de duración cada uno; con los registros que había levantado a los excombatientes. A cambio, ellos me pagaron el traslado de cine a video , imagen y sonido, de los registros que formaban el documental «Los Rebeldes del Sur», y de esa manera pude postproducir.

He impartido clases en el CUEC, en el Taller de Edición, por cerca de treinta años, y cuando solicité que me prestaran en tiempos muertos, sin interrumpir las clases de los alumnos, la isla de edición en video por cincuenta horas, para hacer el off line de cinco documentales de una hora de duración cada uno, la actual dirección me dijo que no era posible ¡porque las cabezas de las máquinas se gastaban! ¡Así se apoya a los profesores del centro!

En 1998, busqué el apoyo de TV-UNAM, me lo dieron, usando el equipo en los tiempos muertos, con la fiscalización rigurosa, hay que decirlo, de las compañeras burócratas sindicalizadas, quienes, por falta de una firma que no podía conseguir en ese momento, me impedían usar el equipo, aunque estuviera sin usarse.

En año y medio ¡Uf!, pude terminar, dos documentales de una hora de duración. A este paso no me va a alcanzar lo que me queda de vida para terminar los trabajos. El documental «Villista de Hueso Colorado», entusiasmó a la dirección, que pidió se hiciera un presupuesto para establecer las cantidades que cada una de las partes aportaban en la co-producción y preparar un convenio, para que los licenciados de la UNAM lo revisaran y se fijaran los porcentajes para ambas partes, y en el que se asegurara su participación.

Cuando la subdirección me preguntó sí ya había hecho el presupuesto, en corto le hice oír que hacía un año lo había entregado a su secretaria. No se pudo llevar a cabo el convenio, quedó pendiente de firmar porque a principios de 1999, me dijeron de la dirección: «decidimos tener un canal de televisión local, que funcionará solo en el espacio de la UNAM y todo el presupuesto se invertirá en ese canal local, que es la prioridad única, que ya no podían seguir apoyándome. Que se suspende el proyecto Héroes Anónimos». Ha de ser porque quieren difundir más el fútbol, me dije.

 

Carlos Efraín. México
PROYECTO DE MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN CHIAPAS

El Proyecto de Medios de Comunicación en Chiapas (PMC), es una organización binacional que desde hace más de dos años proporciona capacitación y equipo de video y de cómputo a las comunidades indígenas de Chiapas. Nuestro objetivo es crear y nutrir procesos que, a través de la tecnología del video y la información, fortalecen a los pueblos indígenas, utilizando estas herramientas para aumentar la tolerancia y así derribar barreras culturales e ideológicas.

La producción de videos aborda temas como el trabajo colectivo en el campo, fiestas, la lucha de las comunidades indígenas de Chiapas, salud, mujeres y otros temas de interés comunitario, estos videos han dado voz a las comunidades indígenas y de cierta manera han fortalecido practicas autónomas.

La capacitación ha sido muy importante en la formación de realizadores de video. Realizadores de video indígena de México y videoastas de Estados Unidos, realizan talleres en el uso de equipo de video, edición, computadoras y asesoría en la producción de video.

El P.M.C. está trabajando con la Red de Defensores Comunitarios por los Derechos Humanos, organizado por el abogado de Derechos Humanos, Miguel Angel de los Santos, proporcionando equipo de video y capacitación para seis regiones que están expuestas a una constante represión y agresión de grupos paramilitares y de los gobiernos Estatal y Federal.

Hasta la fecha, los realizadores de video en Chiapas han producido siete videos, los cuales han sido presentados en comunidades indígenas y no indígenas de Chiapas y Oaxaca. La mayoría de los videos han participado en festivales de video en Estados Unidos, Canadá, Australia y Guatemala, así como en museos y universidades.

 

Lucila Moctezuma. Estados Unidos (Fragmento)
¿Qué es LAVA?

LAVA (Latin American Video Archives), es una organización no lucrativa dedicada a distribuir video y cine (en video) latinoamericanos al mercado educacional y bibliotecario de E.E.U.U. A lo largo de doce años LAVA ha luchado por crear un mecanismo que contrarreste el flujo de información que viaja del norte al sur. Lo que LAVA propone es promover la difusión del cine y el video producidos en América Latina al público norteamericano.

En 1977 recibimos el apoyo de las fundaciones Mac Arthur y Rockefeller para crear una página en el internet (http://www.latinamericanvideo.org ), que pudiera ayudar a educadores, bibliotecarios, exhibidores y programadores de festivales a localizar y comprar material de video y cine latinoamericanos. Nuestra base de datos en el internet reúne a la mayor parte de los distribuidores en Norteamérica que manejan títulos latinoamericanos. LAVA actúa como agente de ventas para los distribuidores norteamericanos que tienen los títulos que ofrecemos en nuestro servicio. Asimismo, ofrecemos el servicio de representar a productores de cine y video latinoamericanos cuyo trabajo aún no es representado en E.E.U.U.

A lo largo del año y medio que lleva de operar nuestra página en internet, hemos sido visitados por un promedio de 10,000 usuarios. Nuestro servicio ha llegado a ser un recurso valioso del cual dependen académicos y bibliotecarios para localizar material audiovisual latinoamericano. Nuestra base de datos contiene más de 6,000 títulos y día con día se actualiza. El visitante puede buscar el material de su interés ya sea por título, director, país, género o tema. Esta página es también interactiva, es decir que cineastas y videoastas latinoamericanos pueden añadir información sobre sus propios trabajos desde cualquier computadora que tenga acceso al internet.

El servicio de LAVA incluye todos los géneros y formatos en video NTSC. Los títulos que ofrecemos varían desde los largometrajes dirigidos por los directores más afamados de América Latina, hasta el video popular realizado por indígenas del Amazonas o por campesinos mexicanos. La página de LAVA incluye información sobre cualquier título que los realizadores deseen incluir. No rechazamos ningún tipo de material. Nuestra convicción es que si existe, el mundo debe saberlo y tener la oportunidad de obtenerlo.

¿Cómo le podemos ayudar a distribuir su video o película (en video) en E.E.U.U. ?

Si su título aún no es representado por ningún distribuidor en E.E.U.U., LAVA puede ayudarle a vender sus videos. Primero ingresamos la información sobre su título en nuestra página del internet y en boletín electrónico. Ofrecer un título en nuestra página en el internet es como ir de pesca: colocamos la información en el espacio cibernético y esperamos a ver quien muerde el anzuelo.

¿Qué tipo de contrato le ofrece LAVA?

Una vez que recibimos la primer solicitud de compra, ofrecemos un contrato no exclusivo al representante legal de la materia en cuestión. En el contrato con LAVA nos comprometemos a ofrecer su material únicamente al mercado educativo y bibliotecario dentro de E.E.U.U.

LAVA reditúa el 50% de las ventas sobre el precio acordado. Generalmente el realizador o productor decide el precio que considera adecuado. Sin embargo, el precio que ofrecemos a universidades y bibliotecas es de $99.95 dls., por material subtitulado al inglés de 60 minutos o más; $79.95 por material subtitulado al inglés de menos de 60 minutos; y $49.95 por material sin subtítulos o en versión en inglés. Todo material que sólo existe en su idioma original tiene un mercado mucho más limitado.

Dos veces al año mandamos un reporte de ventas y el pago por regalías.

Hay varias opciones para que el representante pueda proveer copias de sus videos a LAVA para que podamos surtir las solicitudes de compra.

El contrato puede ser cancelado por escrito por cualquiera de las dos partes en cualquier momento.


Ir al Índice

 


 

 

ENCUENTRO