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Memoria del IV Encuentro
Hispanoamericano de Video Documental Independiente:
Contra el Silencio Todas las Voces


INAUGURACIÓN
Miércoles 15 de marzo 2006
Aula Magna José Vasconcelos
Centro Nacional de las Artes
Ciudad de México

 

· Discurso Inaugural (Cristián Calónico)

· Declaratoria de inauguración (Lic. Velázquez)


discurso inaugural
Cristián Calónico Lucio

Coordinador General del IV Encuentro Hispanoamericano
de Video Documental Independiente:
Contra el Silencio Todas las Voces

 

el desarrollo del género cinematográfico
documental a través de la historia

Es ya un lugar común obligado afirmar que el cine nació en Francia hacia 1894, cuando los hermanos Louis y Auguste Lumiére demuestran filmando diversas escenas cotidianas, los resultados obtenidos a partir de la investigación que hicieran en torno al kinetoscopio, maquinaria que finalmente les permitiría registrar la realidad en movimiento. Tal movilidad habrá de definir desde entonces no sólo la experiencia cinematográfica sino sus efectos en la conducta social de los siglos subsiguientes.

De aquí, que no obstante que los primeros registros fueron documentales, lejos estaba aun de elaborarse el concepto ni tampoco se pretendía que fuese un arte. Ello ocurre hasta la segunda década del siglo XX con dos hitos en el desarrollo de la imagen en movimiento: la invención del primer plano atribuida a Griffith y la concepción rusa del montaje.

La larga y complicada gesta de Robert Flaherty en los hielos del Ártico, plasmada en Nanuk, el esquimal, inspiró a John Grierson, sociólogo escocés creador de la escuela documentalista inglesa, a que en 1926 concibiera el concepto de documental para nombrar a la elaboración creativa de la realidad y separarla de las simples descripciones de viajes, los noticieros y las entonces llamados "actualidades".

De aquí en adelante el desarrollo del documental sigue un "largo y sinuoso camino" entre cuyos pilares están documentalistas y movimientos excepcionales.

Para el ruso Dziga Vertov, la cámara debía ser un ojo abierto a lo desconocido y se propuso concretar el caro sueño de suprimir toda intermediación ideológica entre la realidad y el espectador y también acercar en la medida de lo posible los lenguajes estéticos y científicos, aplicando un método científico experimental al mundo visible para explicarlo.

Sin embargo, un primer antecedente del acercamiento a las realidades cotidianas es el trabajo que en 1929 lleva a cabo Jean Vigo, A propósito de Niza, que si bien tiene influencias vertovianas, se trata de una sátira social sobre la Francia de la época, en el que la conducta de la alta burguesía es contrapuesta en un montaje corrosivo a la vida de los trabajadores y los marginados de Niza.

Jean Rouch, no exento de una cierta mirada colonialista, incide en el documental antropológico e inclusive se podría llegar a pensar que asimismo trata a los europeos, en su famosa Crónica de un verano, obra capital del cinema verité.

Otro hito, que creo importante en esta brevísima reseña de momentos esenciales en el cine documental es Tierra de España, realizada por el holandés Joris Ivens y que constituye uno de los documentales más impactantes de la Guerra Civil Española.

Hacia 1959 se cristalizaba en Inglaterra el free cinema, movimiento encabezado por Lindsay Anderson y Karel Reisz, estrechamente relacionado con el movimiento literario y teatral de los jóvenes iracundos. Se trata de un cine de ficción con técnica documental, que crea más bien documentales con alguna pequeña anécdota ficciónalizada pero sobre temas de la vida cotidiana con intención crítica, irónica y testimonial.

En los Estados Unidos, el cine como agente catalizador encuentra nuevas aplicaciones. La guerra de Vietnam, de la que no hablaban los noticieros, llega a la conciencia nacional a través de los documentales. Un trabajo paradigmático lo fue La propaganda del Pentágono de Peter Davies, que con implacable franqueza no atacaba la guerra como tal sino que exponía las múltiples maneras en las que el Departamento de Defensa la promovía.

En palabras de Erick Barnow se describe un parte aguas de esta historia:

"En la década de 1970, la base de la actividad documental se amplió enormemente con el nacimiento del video, término que comenzó aplicándose al empleo de la videocinta como nuevo medio de expresión. Luego, el advenimiento de las cámaras compactas y del equipo de edición como aparatos fáciles de manejar y moderados en cuanto al costo, llevaron a la videocinta que no requiere de proceso de laboratorio, que permite evaluar inmediatamente el producto y no requiere de la gran parafernalia de iluminación a un nuevo campo de acción".

La videocinta de entonces como el equipamiento digital de hoy han llegado a ser el amplio lienzo donde se expresa con mayor libertad el trabajo independiente del documentalista.

Así, en una época de grandes tensiones e impulsados por las crisis mundiales los documentalistas se multiplican y se proclaman abiertamente críticos. En todos los continentes surgen manifestaciones del documental que Barnow denomina "de guerrilla".

Ya a mediados de los años 60' los jóvenes cineastas latinoamericanos revelan una mayor preocupación por dar debida cuenta de los graves problemas de sus pueblos, en lo que en buena medida puede entenderse como una secuela de la Revolución Cubana.

Esta corriente produjo en los años que siguieron filmes de gran riqueza formal y contenido profundo. El cine cubano, a la par de un apremio concientizador se lanza a la búsqueda de un nuevo lenguaje estético, iniciando su producción con trabajos documentales.

De 1968 es La hora de los hornos de los argentinos Solanas y Getino, que da comienzo a la obra del grupo Cine Liberación, donde también se inscribe Camino hacia la muerte del viejo Reales de Gerardo Vallejo.

En Bolivia, el grupo Ukamau con Jorge Sanginés a la cabeza produjo una corriente etnográfica-política que conjuga en un todo coherente los más altos valores de una civilización milenaria con aspectos de su lucha de liberación.

Tal vez al hacer eco de la frase de Eduardo Galeano en cuanto a combatir a quienes hacen todo lo posible porque el pueblo sea sordo y actúe como si fuera mudo, en México nacen: la Cooperativa de Cine Marginal, el Taller de Cine Octubre, el Colectivo de la Universidad de Puebla, el Taller de Cine Independiente, el Grupo Cine Testimonio y otros.

Las condiciones de "mundo de tercera" de Latinoamérica en la segunda mitad del siglo XX, propicia que diversas circunstancias económicas, pero sin duda también nacidas de las políticas de dominación, hagan muy difícil la producción de documentales y más aun su distribución y difusión. Más los documentalistas no cejan: crean, testimonian, atestiguan, interpretan las luchas que signan el acontecer del personaje, la calle, la comunidad, el país. Nos muestran sin efectismos ni manipulaciones a hombres de carne y hueso en su eterno afán de lograr una vida más justa, más digna.

Pienso que el nuevo posicionamiento político que se está dando en nuestro continente provoca al documentalista a preservar las victorias. El viejo sueño del documental del ojo y de la mente que obligó a los padres de este género cinematográfico a tomar cartas en el asunto aún permea la ilusión de los jóvenes libertarios, que hoy renuevan sus esperanzas.

Dice Orlando Llübert en Cine y Democracia:

"Creo que el cine latinoamericano, al menos una parte importante de este cine, ha hecho un aporte al fenómeno de mirarse horizontalmente, al que yo llamo identidad.

Creo que cine y democracia podrán ser nombrados con el mismo aliento cuando en el cine se instale la identidad y recuperemos la mirada a los ojos, al rico idioma que gozamos, a la riqueza de nuestro humor, a la chispa de nuestro ingenio y a la historia tan plena en penas y alegrías que nos han modelado como latinoamericanos a través del tiempo.

La descolonización comienza en nuestras mentes. Recuperar el espíritu de Vertov con el ojo liberador de sus anclajes es un desafío abierto. Si logramos que nuestros hijos, cuando jueguen a los indios se disfracen de incas, aztecas, mayas o mapuches, habremos avanzado, porque sólo dignificando lo que somos podremos construir relaciones libres y democráticas."

Muchas gracias.

 

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declaratoria de inauguración
Lic. Ernesto Velázquez Briseño

Director General de Televisión Universitaria

Muy buenos días. Todos, esta mañana, celebramos uno de los empeños más extraordinarios y lúcidos que se han hecho para propiciar el conocimiento y la divulgación del documental. A nombre de la Universidad Nacional Autónoma de México, de su rector Juan Ramón de la Fuente y del Dr. Gerardo Estrada, nos honra muchísimo ser parte de la convocatoria, junto a la Universidad Autónoma Metropolitana y la Asociación Voces Contra el Silencio, de esto que sin duda es el foro más importante que se desarrolla en México para propiciar el documental, por lo cual me siento verdaderamente honrado el día de hoy 15 de marzo del año 2006 en declarar inaugurados los trabajos del IV Encuentro Hispanoamericano de Video Documental Independiente: Contra el Silencio Todas las Voces. Que sea este un año más de una muy larga vida, y que sean absolutamente fructíferas y extraordinarias sus tareas.

Muchas Gracias

 


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